Me he reducido a un valle de sombras,
Penumbras esteparias con alma de camello,
Viajeros que sacian su sed en tus pupilas,
Manantiales amargos
En oasis de espejismo.
Y ahora lloras y hay tormenta,
Lluvia ácida a quemarropa,
No te bastó con consumir mis entrañas,
Quieres las llagas expuestas.
Mírame;
Soy dunas, soy arena:
Seca e Infértil
Infinita…
Me desvanezco en el aleteo de tus pestañas,
Con la fuerza del torbellino, del suspiro ahogado;
Tú solo te arrodillas
Y limpias la tierra de tus zapatos.