viernes, 9 de abril de 2010

Sahara

Me he reducido a un valle de sombras,

Penumbras esteparias con alma de camello,

Viajeros que sacian su sed en tus pupilas,

Manantiales amargos

En oasis de espejismo.


Y ahora lloras y hay tormenta,

Lluvia ácida a quemarropa,

No te bastó con consumir mis entrañas,

Quieres las llagas expuestas.


Mírame;

Soy dunas, soy arena:

Seca e Infértil

Infinita…


Me desvanezco en el aleteo de tus pestañas,

Con la fuerza del torbellino, del suspiro ahogado;


Tú solo te arrodillas

Y limpias la tierra de tus zapatos.