viernes, 10 de diciembre de 2010

Poesía de Aparador

I.

Recuerdo encontrarte en silencio,

Inmóvil detrás de mi esperanza;

Pude ver en tus pupilas la tormenta,

Sentí la incertidumbre encrespar tus mares.


Mirabas fijo, con la discreción del niño,

Y un indicio buscabas en mi rostro:

¿Sería yo finalmente el loco amor

Que te volviese el amante enloquecido?


No demoraste encontrando respuesta;

Sabías, era demasiado tarde.

No alucina el corazón romance,

De no estar secretamente enamorado.

lunes, 16 de agosto de 2010

Mientras tanto

I. 11:13

Es ausencia,
que camina a mi lado enmascarada:
jóven,
ignorante,
inocente.

Si parece que sí existe:

sus ojos

es ausencia.

Sin presencia,
los cuerpos que respiran por rutina;

Sí, hablan...

¿Se entienden?

Van sin sombra,
y,
naturalmente,
sin presencia.

¡Falta escencia!

Somos sólo pieles muertas:

Que se tocan,
por tocarse;

Que se sienten,
Por sentirse...

Y entonces,

sólo entonces,

chocamos...

¡Ábreme los ojos!

A mí me falta esencia:
tu esencia.

lunes, 9 de agosto de 2010

9/08

Día nueve,

Mes ocho,

No hay siete:


Cielo gris

Bochornoso

En tus ojos:

Nubes,

Cargadas,

Que nunca,

Nunca,

Llueven.




Día nueve,

Mes ocho,

No hay siete,

Pero hay seis:


Las letras

En tu nombre

Sin presencia

Sólo alma:


Me persiguen

Y me marcan

Y yo muero

Y no hay más:


Sólo un punto,

En un verso,

Esperando,

Su final.

viernes, 9 de abril de 2010

Sahara

Me he reducido a un valle de sombras,

Penumbras esteparias con alma de camello,

Viajeros que sacian su sed en tus pupilas,

Manantiales amargos

En oasis de espejismo.


Y ahora lloras y hay tormenta,

Lluvia ácida a quemarropa,

No te bastó con consumir mis entrañas,

Quieres las llagas expuestas.


Mírame;

Soy dunas, soy arena:

Seca e Infértil

Infinita…


Me desvanezco en el aleteo de tus pestañas,

Con la fuerza del torbellino, del suspiro ahogado;


Tú solo te arrodillas

Y limpias la tierra de tus zapatos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Mis Más Sinceras Disculpas

Perdóname,
no puedo.

Con mi exilio voluntario,
con el bienestar fingido,
con la esperanza humillada,
no puedo.

Sin tus miradas ambiguas,
sin tu torpeza infantil
con mi traidora sonrisa
no puedo.

Porque yo,
yo...

Sólo sé respirar en función de tu aliento,
justificar tu locura evidente,
adentrarme en tus laberintos....

Perdóname;
Siempre no,
Siempre yo:
no puedo.

jueves, 4 de febrero de 2010

Reclamos

Aletargada y desde el pasillo
observo el cielo destazado
la fluorescencia de sus venas
sus lamentos escandalosos...

Y la tempestad me mira
A través de charcos en el pavimento
Burlándose de mi rostro ensimismado;
Tan arrogante
Tan soberbia...
Reflejando mi psique gris
Como diciendo mira quien habla.

Enmudezco, y por ahora
sólo yazco inerte
a mitad del corredor
empapada con rocío gélido:
Una gota más
Una gota menos
Frente a mis ojos vacíos.

martes, 2 de febrero de 2010

Infusión de Amnesia

En días como hoy me pesan los pulmones
El respirar me asfixia
Mi palpitar retumba en mis oídos
El corazón se siente pequeñito
Y como lanza ponzoñosa
en mi cerebro se encaja
cada pensamiento.

No me apetece un té
No bebo más café;
Pido sólo una cosa:
Una infusión de amnesia
Para callar esta remembranza
Que me enreda los sesos.

domingo, 31 de enero de 2010

De épocas y conceptos abstractos

Alguna vez fui libre,
entonces el tiempo se medía en caídas de sol
brotes de luna
parpadeos de más de ocho horas
y un episodio nuevo en la televisión.

En esos años mi vocabulario era escaso,
las fronteras, palabras con "f"
y los límites, contornos en mi libro de colorear;
Los sueños sólo llegaban por las noches
la felicidad se disfrazaba de chocolate
los amigos se hacían con intercambios de nombres
no conocía lágrimas con densidad de aceite
y los lobos en trajes de corderos
eran puro cuento.

Ayer el dinero ni me iba ni me venía
ahora resulta que para eso vivo
Ayer me preocupaba por ser más alta
no por estár más arriba
Ayer, era
Hoy, no sé si soy.

Hoy
Sé leer el reloj de manecillas
pero no tengo tiempo
Hoy
Sé sumar medios y cuartos
y soy feliz a medias
Hoy
Sé que el café
siempre no es lo más amargo
Y Hoy
yo soy uno de ellos
un hombre más
un niño menos.

viernes, 29 de enero de 2010

FIBRAS CARDIACAS

"¿Milagros? Cuando en el corazón del poeta cautivo es capaz de concebir un verso libre."

Ni por el principio ni por el final.

Miocardio

I.

No se trata de tu seño fruncido
ni de las miradas esquivas
sino del beso asfixiado en tu boca
y de aquel corazón que enmudece.
Ya olvídate de las palabras dichas
Rompe mis cartas,
mis sentimentalismos idiotas...
Y nunca
me mires
a los ojos;
donde yacen las huellas de tí
de la recia tormenta en mi pecho
que apagó lo que me atreví a llamar amor.
Aunque no te miento
La piel posee una que otra coladera,
de vez en vez
se fuga el agua
y las brasas inextinguibles cobran vida:
Entonces
Se enciende tu pupila
Entonces
Una sonrisa deforma mi rostro
Entonces
En el aire somos uno
Para desvanecernos en silencio.

II.

Va como cazando estrellas
Deslizándose entre nubes moteadas
A veces lo siento tan etéreo
Que pienso que es un sueño fugitivo
Un renegado de morfeo
Semilla volátil de una ilusión
Procedente del subconsciente
infinito.

III.

Te amé escondida bajo tus párpados
Acariciando tu rostro en mientras llorabas
Yo,
era
aquella
lágrima
que resbaló
por tu mejilla
Yo,
fui la gota
que se coló
entre tus labios

Buscando salvar tu alma sedienta.

IV.

Mi cabeza es vaso de agua saturada
con la sal del mar de tus ojos
pozos de estrellas infinitos
en los que me ahogo hipnotizada.

¿Y qué más da si te das cuenta
de aquel temblor en mis manos
mi reacción torpe a tus palabras
a tu pesada presencia?

No te explico. Yo, no me entiendo
Sólo sé que aún siendo yo un vil ser humano
La desgracia de poseer alma de ave es mía...

Admito, soy de esos pájaros de ornato
que ceden fácil ante la belleza y los mimos
de personas como tú mi pequeña jaula.

V.

¡Maldita sea la esperanza albergada!
Trampa macabra tendida por mí
Presentándome efímeros amantes
Que intercambian mi desgastado amor.

Blasfemos sueños y sus fantasías
Ingenua realidad distorsionada
Mentira en que confío para después
Percudirme con su falsedad.

Ya no pretendo besos ni caricias
Tampoco miradas bobaliconas
Ni esos corazones escandalosos.

Sólo quedamos mi amargura y yo
Ahogándonos lento con cada lágrima
Tan ácida como mi propio orgullo.

VI.

Olvidé tu rostro y con él la risa
Con tu mirada se apagó la luz
Con tus ojos se extinguieron los astros
Con tu sonrisa el mismísimo sol.

Olvidé tu voz y con él la música
Con tu olor se fue también el perfume
Se fue asimismo con tu aliento el viento
Y el calor con el rose de tus labios.

Hoy sola en ausencia de tu recuerdo
Me siento como un barco de papel
Que navega en océanos tormentosos.

Peor, es que me viene dando igual
pues he de confesar con mi último hálito
Que con tu memoria, se fue mi vida.