viernes, 10 de diciembre de 2010

Poesía de Aparador

I.

Recuerdo encontrarte en silencio,

Inmóvil detrás de mi esperanza;

Pude ver en tus pupilas la tormenta,

Sentí la incertidumbre encrespar tus mares.


Mirabas fijo, con la discreción del niño,

Y un indicio buscabas en mi rostro:

¿Sería yo finalmente el loco amor

Que te volviese el amante enloquecido?


No demoraste encontrando respuesta;

Sabías, era demasiado tarde.

No alucina el corazón romance,

De no estar secretamente enamorado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario